Honduras: Cuando microempresas rime con autonomia economica de la mujer

Las microempresas tienen un papel clave que desempeñar en la autonomía económica de la mujer en los países en desarrollo. En efecto, pueden ser generadoras de empleos, catalizadores de la actividad económica de la mujer y  generadora de ingresos.

En la gran mayoría de los países en desarrollo, las microempresas tienen por objeto apoyar la ‘inclusión social y económica suscitando la autonomía económica de las mujeres procedentes de los grupos compuestos por los pobres, los excluidos y marginados. Según el Banco Mundial, las empresas pertenecientes a las mujeres no representan menos del 38% de todas las pequeñas empresas inscritas en el mundo entero. En África, Asia, Europa oriental y América Latina, su número está aumentando rápidamente, y esta evolución tiene un impacto directo sobre la creación de empleo y la reducción de la pobreza.

Por lo tanto, en el marco del Programa Acceso Innovación, Oxfam-Québec en Honduras, a través del Fondo de Desarrollo de la Innovación, pone en marcha una serie de proyectos en el sentido de favorecer la autonomía económica de los jóvenes y mujeres que viven en el corredor seco de Honduras, mediante el desarrollo de microempresas viables.

Desde mi llegada a Honduras en el mes de febrero de 2016, como consejero técnico en desarrollo organizacional, colaboro estrechamente con ADEPES, acompañando las mujeres en diferentes procesos de creación de 10 microempresas. Lo que es muy interesante en este proceso, es ver cómo los grupos formados por las mujeres de una misma familia o mono parentales, llegan a organizarse mejor que otros. Esto partiendo de la construcción de los locales, del fortalecimiento de capacidades en género, seguridad alimentaria, medio ambiente, participación ciudadana, compra de materiales y equipos de producción la producción y venta de productos.

En general, estas microempresas han llevado una nueva dinámica de vida al seno de estas comunidades. He podido constatar un cambio importante en el bienestar económico y social de esas mujeres que habían perdido toda esperanza de vida. Al principio estas mujeres no tenían ingresos mensuales, pero actualmente tienen al menos 1000 y 2000 lempiras al mes. Son más ambiciosas, más motivados, más alegres, conocen sus derechos, son ahora capaz de pronunciarse públicamente sobre los retos de su comunidad, desarrollan más iniciativas y hacen hincapié en la protección del medio ambiente reciclando los residuos.

En la foto más arriba, podemos ver uno de los grupos de mujeres con quienes he trabajado en este proceso de implantación de micro-empresa. Al principio, esas mujeres no tenían una fuente de ingresos fiable. Comenzaron a recibir fortalecimiento de capacidades en gestión de empresa, género, participación ciudadana, seguridad alimentaria y medio ambiente. Posteriormente, se han construido el local, se compraron los equipos y materiales. Luego identificaron las fuentes de materias primas, comenzaron la producción y diversificaron los mercados. Actualmente, estas mujeres tienen ingresos mensuales estables (alrededor de 2500 lempiras/ mes) y proponen ya comprar una motocicleta para el transporte y distribución de productos.

Estas mujeres se han convertido en agentes de cambio en sus comunidades. Que incite a otras mujeres a tomar el mismo camino, organizan ferias donde realizan ascensos de sus microempresas y constituyen redes con otras micro-empresas en otras comunidades. Se proponen en un futuro próximo la expansión de su micro-empresas para así comenzar a ofrecer trabajo a los miembros de sus comunidades.

Por otra parte, para que estos proyectos de creación de microempresas siguen teniendo el impacto último deseado, la autonomía económica sostenible de la mujer, es necesario, además de herramientas de mejora de procesos, de pensar en las estrategias de sostenibilidad, de proponer nuevos cursos de formación adaptadas a las necesidades de las mujeres y jóvenes para que los productos y servicios sean cada vez más adaptados a las exigencias de los distintos mercados en vista. Sin embargo, el acceso limitado a la educación estorba a la integración de estas mujeres en los sectores de la tecnología y de la innovación, limitando así su potencial de crear proyectos innovadores.

Para Oxfam- Quebec, apoyar los proyectos de creación de microempresas, es dar a las mujeres y a los jóvenes la esperanza de mantener y valorizar sus comunidades, de huir de la violencia, de no emigrar, de permanecer en su comunidad, también de mejorar sus condiciones de vida, y por tanto, aumentar los ingresos que se derivan lo que favorece, en el largo plazo, la autonomía económica de la mujer de manera sostenible.

Brice Edgard Mebieb Ing. Msc, Consejero Desarrollo Organizacional, Oxfam, Honduras.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s